La psicología del color es un campo de estudio que está dirigido a analizar el efecto del color en la percepción y la conducta humana. Existen colores que nos animan y hacen felices mientras otros nos producen tristeza o rechazo, reacciones todas ellas puramente emocionales. El estudio de la percepción de los colores es habitual en áreas como el diseño, la arquitectura, la moda, la publicidad o el arte.

Nuestra percepción del color va variando a lo largo de nuestras vidas, a pesar de que la mayoría de las veces pasa desapercibido.

Hoy queremos ofreceros algunos de los aspectos positivos y negativos de cada color del arco iris para ayudarte a entender por qué los usamos y lo que nos hacen sentir.

El color rojo

Todos los colores son rayos de luz que viajan a nuestros ojos. El color rojo es el color “caliente” y el más estimulante de todos. Es el primero que nos llega y por ello es el color utilizado para importantes señales viales.

Si una habitación la pintas de color rojo, parecerá más pequeña porque percibirás las paredes mucho más cerca de ti. El rojo es el color del fuego, nos hace aumentar la respiración, la presión arterial y hasta el apetito. Pero, aunque pueda parecerte que utilizar en una estancia este color pueda ser malo, no lo es dependiendo como y donde lo uses. Por ejemplo, utilizarlo mucho en un despacho puede crear estrés y agresividad, peo sin embargo en un gimnasio iría ideal al ser un entorno de ejercicio de alta intensidad. Utilizarlo como color puntual en una habitación, agregará un poco de vitalidad al espacio más tranquilo.

En Navidad es el color por excelencia, emite un calor reconfortante que asociamos con el amor .

La psicología del color ein interiorismo

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El color naranja

Otro de los colores estimulantes es el color naranja y está asociado con la positividad. Es cálido y alegre, una buena combinación de las cualidades del color rojo y amarillo. Psicológicamente representa la felicidad, la alegría, el placer y la amabilidad. Sin embargo, al estar tan cerca del rojo, también lo asociamos con el fuego. Nos hace ser cautelosos y provoca una sensación de ansiedad. Ejemplo de ello es lo mucho que se utiliza para las ventas, cuando vemos alguna oferta muchas de ellas aparecen bajo un fondo naranja, para que se tome una decisión rápida.

Los suelos de terracota son preciosos en una cocina de estilo rural, y hace que la sintamos acogedora y como una estancia feliz para pasar el tiempo. un lugar feliz para estar.  Como tiene un efecto estimulante es ideal para objetos de las personas más jóvenes.

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El color amarillo

El amarillo es el color del sol y lo vemos como el color más feliz de todos. Aumenta la energía y la actividad mental.  Es un color lleno de energía, alegría y optimismo, así como el comienzo de un nuevo día. Sin embargo, la excesiva exposición al amarillo hace que los adultos perdamos los estribos y que los bebés lloren más. Así que, lo mejor es que no pintes todo de amarillo para conseguir ese hogar feliz porque es el color que agota más a la vista.  Es ideal como color accesorio para animar una estancia. Otro lugar perfecto para utilizarlo es en pasillos y escaleras donde podría mejorar nuestro estado de ánimo, pero que sin embargo, solo estamos de paso.

El color verde

El verde tiene que ver con la naturaleza y hace que todos nos sintamos más tranquilos, provocando un efecto calmante en nosotros. El color verde es el color que restaura el equilibrio y la armonía, combatiendo la depresión, la irritabilidad y el insomnio. Si quieres crear un entorno de calma y relax, utiliza el color verde.

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El color azul

El color azul es tranquilo y sereno, relaja y disminuye la frecuencia cardíaca y la respiración y nos aporta confianza. Cuando pintamos una habitación una habitación de azul percibiremos las paredes más lejos, haciendo que la habitación parezca más grande. Por todo ello, es un color ideal para dormitorios y oficinas.

Sin embargo, según el tono de azul que utilices, se producirán diferentes reacciones emocionales. Elegir el tono correcto es muy importante. El color azul claro transmite positividad, mientras que el color azul muy oscuro puede produciros todo lo contrario.

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El color rosa

Uno de los colores más acogedores que existen. Por ello, utilizarlo en dormitorios será un acierto. Y si te gusta sorprender, una gran idea y muy de moda es incorporarlo en cocinas y baños.

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El color violeta

El violeta es una mezcla de rojo y azul, por lo que conlleva algunos de los efectos calmantes del azul y los aspectos estimulantes del rojo, a menudo asociados con el color de la imaginación y la espiritualidad. Sus tonos más oscuros los asociamos con el fuego y la pasión. Sin embargo, sus tonos más claros proporcionan un potente efecto sedante. Son ideales para utilizarlos en los dormitorios.

Por norma general no elegimos colores en nuestro hogar porque nos dicen que pueden hacernos sentir bien, los elegimos porque nos sentimos cómodos con ellos. Ninguna definición científica podrá superar nuestra propia reacción emocional ante algo, por lo que es fundamental escuchar a nuestro instinto cuando tratamos de tomar una decisión con la que queremos vivir.